jueves, 3 de octubre de 2019

The Night Stalker




Director: Megan Griffiths
Actores: Lou Diamond Phillips, Bellamy Young 
Género: Drama
Duración: 89  min
Año: 2016
País: EEUU


Los Ángeles...mediados de los 80... verano... un caluroso verano...
En junio de 1984, Richard Ramírez, quien seria recordado por la posteridad como el merodeador nocturno, cometió su primer asesinato: una mujer de 79 años a la que violó y apuñaló...
No era especialmente inteligente, pero logró sumir en un estado de puro terror a la población, tal era la atrocidad y violencia de sus actos.
Con un comportamiento errático en su modus operandi, la policía no lograba establecer conexiones, unos los cometía con un bate de baseball, otros con machetes o varias pistolas.
Unas veces preparaba sus crímenes meticulosamente, en ocasiones actuaba por impulsos y no pocas veces secuestró a niños, dejándolos a cientos de kilómetros con la sóla intención de hacerlos sufrir.
Con un walkman y escuchando rock solía salir de cacería.
Cuando fue apresado, por los vecinos de un barrio, fue la propia policía la que lo salvó de un linchamiento público.
Lo increíble del caso es que, ya desde la cárcel, recibía cartas de amor de muchas mujeres que se sentían fascinadas por él, llegando incluso a casarse con una de ellas.
El merodeador nocturno fue encontrado culpable de 14 asesinatos entre otras lindezas y condenado a pena de muerte.
Se creía un protegido de Satán, veía a todos como víctimas de su cacería...
La muerte le llegó el 7 de junio de 2013 a causa de un linfoma a los 53 años, siendo un auténtico fenómeno social, respondiendo a las cartas de sus admiradores...


La película que nos ocupa hoy, se centra en las que pudieron ser las motivaciones que llevaron a semajante carrera de sangre y horror a este indivíduo, con numerosos flasbacks a su infancia y cómo se fue forjando.
No es una película que se recree en los asesinatos, parte de un planteamiento muy parecido al de el silencio de los corderos en el que, si recordais, la protagoniasta va preguntado al asesino y este le requiere "quid procuo" , para él ir averiguando a su vez las oscuras motivaciones, en este caso, que impulsan a la protagonista a acercarse a un ser diabólico como él...

Cabe destacar la caracterización de Lou Diamond Phillips como el merodeador, con un parecido increible y una interpretación más que correcta para el corte de la película.
Como acercamiento a la historia de este indivíduo, no está mal, no tiene pretensiones de ningún tipo, ni se las cree, muy muy escasita en todo lo que narra sin , como dije antes, cebarse en los aspectos morbosos, más bien trata de recrear el magnetismo de una bestia asesina sobre ciertas personas, cosa que, tal vez, sea lo único que consigue recrear a la perfección y eso es, repito, gracias a la actuación tan estupenda que Lou hace del personaje.

Podreis encontrar una gran cantidad de información sobre el caso en internet, hay más películas e incluso James Franco parece ser que tenía entre manos un proyecto en el que se contase su historia de nuevo, pero no llegó, por lo que yo sé, a materializarse.

martes, 10 de septiembre de 2019

Viejas cintas

El fin de semana pasado, con las temperaturas anunciando ya el final del verano y el otóño asomádose tímidamente, estaba en casa, sin hacer nada en concreto, cuando, de repente, me asaltó una idea: mis viejos cassettes.
Los busqué en el trastero y junto a ellos, tuve un reencuentro con un viejo amigo: un Sanyo M-138 que guardé hace ya muchos años, en su caja original.
Limpié el polvo, abrí la caja y su apariencia aún era muy buena, incluso el manual de instrucciones estaba dentro, junto a su simpático micrófono.
Tomé todos los cassettes y una pequeña fuente de alimentación que estaba junto al Sanyo, mira que le he dado tralla a esa fuente, si funcionaba, sería casi un milagro.
Conecté todo a su voltaje y polaridad correctos, accioné los mandos del Sanyo, sin cargar ninguna cinta y... comenzó a girar.
Siguiente paso: ver si realmete funciona.
Tomé una cinta de música que grabé de la radio hace ya eones de tiempo y accioné el play...
Funcionaba perfectamente.
Pasé más de una hora poniendo y quitando cintas, unas grabadas por mi, otras originales, canciones y programas de radio sobre temas paranormales se alternaban.
Recordé el trabajo que me costaba obtener aquel material, simpre procuraba eliminar los anuncios, empalmes de grabaciones aquí y allá, mientras ese pequeño objeto perteneciente ya a una época extinta, giraba de manera mágica, mecánica...
Siendo muy niño, recuerdo que me fascinaban aquellos cassettes, el poder guardar lo que decía, recordé que de aquella época, los ochenta, debía quedar alguna cinta en la que pudiese escuchar mi voz cuando me ponia a grabar todo lo que se me ocurría.
Entre las cintas de música, comencé a identificar todas y cada una de las que recordaba que usé de niño.
Encontré una en la que mis padres grabaron mi voz allá por los 70, pero lo realmente increíble no era escuchar mi voz con tan pocos años, cuatro o cinco, lo increible es que comencé a recordar aquella escena de mi padre colocando la cinta en otro Sanyo más grande que este que ahora tenía en mis manos (por ahí anda, ya sin funcionar el cassette).
Reuní todas las cintas y observé su estado a simple vista.
Unas parecían estar bien, otras en cambio, se veían más deterioradas, pero había una en concreto que estaba literalmente destrozada.
Esta última, fue una de las cintas que mi padre me ragaló para que me entretuviera grabando chorradas con siete u ocho años, y la mantuve en uso hasta la que fue su última grabación, machacando una y mil veces lo ya grabado. Dicha grabación fue la banda sonora del juego Robocop para Spectrum, así que, fue en 1989.
La carcasa estaba sin tornillos, el contenido de la cinta se caía, faltaba la esponjilla que prensa la cinta contra el cabezal... aquella cinta no se podía poner en marcha bajo ninguna circunstancia.
Decidí pasar todo eso al ordenador y comencé por las que mejor se encontraban, mientras, tomé la carcasa de una cinta buena, quité todo lo de dentro e introduje el contenido de la que estaba hecha papilla.
La introduje en el Sanyo y... comenzó a sonar.
No me lo pensé dos veces y le di a pasarlo al ordenador.
Cuando ya había copiado la primera cara y la segunda corría sin problemas... se partó la cinta.
Nada que no se pueda solucinoar con un poco de adesivo de los que uso para unir película super 8, vuelta a montar y acabé esa grabación.
Ahora descansa ya de nuevo en su vieja carcasa sin tornillos y machacada, como un viejo pergamino que apenas puedes mirar, pero su contenido se ha salvado...

Mientras copiaba mis viejos cassettes, pensaba en cuánto esfuerzo me costaba poder tener uno sólo de ellos y hoy, tenemos tal cantidad de documentos sonoros que asusta.
Es para hacer un artículo a parte, contando, lo que los de mi edad estamos contando hoy por hoy sobre estos pequeños objetos que democratizaron la música a pesar de su baja calidad.
¿Sufrirá un renacer eñ cassette como lo ha vivido el vinilo?
No me atrevo a decir ni que sí ni que no, pues ni en mis mejores sueños hubiera podido adivinar que se volverían a editar vinilos.
El casssette es más de garaje, más imperfecto y puede que ese sonido imperfecto, lo busquen las nuevas generaciones.
Lo digital es una maravilla que te permite tener miles de archivos en un espacio reducido y a una calidad sublime, pero estos artilugios tienen un encanto especial que va más allá de los que como yo los rebobinábamos con un boli Bic para ahorrar pilas...

lunes, 10 de junio de 2019

Últimas Adquisiciones V

Buenas noches.
Aunque no he escrito nada en largo tiempo, ello no ha significado que no continuase engrosando el número de ejemplares de mi videoteca.
Son los siguientes (me he vuelto muy selectivo a la hora de comprar por razones de espacio):

* La librería (Edición Especial)  (BR)
*Phantasma (la colección)  (BR)
*Space Walker  (DVD)
*Dante 01 (segunda mano) (DVD)
*Sin perdón (segunda mano . Curioso disco de dos caras con castellano e inglés en cada una de sus ellas) (DVD)
*Conan el bárbaro/Conan el destructor (BR)
*Mazinguer Z Infinity (BR)
*House (Tetralogía) (BR)
*La puerta I/La puerta II (Edición coleccionista) (BR)
*Perseguido (Edición limitada y numerada a 1000 ejemplares) (BR)

Ya iremos comentando las ediciones y las películas en sucesivas entradas.
Saludos y hasta pronto.

lunes, 6 de mayo de 2019

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez y aunque a todas luces parecía que me había ido, jamás me fui del todo.
Durante todo este tiempo no he dejado de ver cine como está mandado: en una sala de pantalla enorme, con las luces apagadas y el olor a palomitas, porque por muchos "kas" que tenga la pantalla de tu casa, jamás podrá igualar a todo ese acto ritual de acudir a una sala, sacar tu entrada compartir con otros como tú esa mágia que brilla cuando se apagan las luces...
Pero a veces, las exigencias del guión de la vida te piden dejar todo a un lado para poder avanzar.
Continuaremos en nuestro pequeño rincón, con la puerta entreabierta para el que quiera entrar...

jueves, 10 de mayo de 2018

The bad batch


Director:Ana  Lily Amirpour
Actores: Suki Waterhouse, Jason Momoa, Keanu Reeves, Jim Carrie
Género: Postapocalíptico
Duración: 119  min
Año: 2016
País: EEUU

Argumento

Una chica es abandonada en lo que parece ser una frontera por una patrulla, con una garrafa de agua y un número tatuado en su cuerpo. Ante ella, un abrasador desierto y ser considerada defectuosa es lo único que tiene. Comienza a caminar por el desolado páramo hasta que  a lo lejos aparecen unos tipos que la secuestran y la llevan a su campamento, una vez allí, le amputan un brazo y una pierna, manteniéndola viva para irla usando a la hora del aperitivo...

Crítica

Tras un arranque tan desgarrador y brutal como el que acabamos de describir, nos encontramos con una película de esas que o te fascina o se te hace insoportable, y no precisamente por la contundencia de sus iniciales 30 minutos, monosilábicos ya sería decir mucho, en los que se nos muestra un mundo atroz y descarnado, donde el  ser humano se divide entre cazador y presa, sino porque tras ello, la acción se estanca hasta casi desaparecer por completo y se transforma en una especie de reflesión.

 Puesta en escena simple y un guión parco en palabras que se centra mucho más en los secundarios que en la propia protagonista, haciendo que tu interés por ella desaparezca y te centres en los personajes masculinos (Momoa, Carrie, Reeves), pero que te quedes con las ganas. Mi pregunta es...¿acaso no contar nada sobre nadie, ni una sola pincelada salvo del "Miami Man" es beneficioso?
Como no hay por donde meterle mano, nos podemos decantar por pensar que no cuentan nada porque no tienen nada que contar o porque, dejando abiertas todas las puertas, será el espectador quien haga el esfuerzo de echarle imaginación y rellenar los huecos que faltan.
A mi juício, hace falta ser muy fan de las pelis distópicas, postapocalíticas y "raritas" para poner tu mente a funcionar y sacarle algo, para llegar al mismo lugar de siempre: la crítica mejor o peor encubierta de nuestra sociedad actual, oculta tras los excesos de esa hipotética sociedad futura, que se fagocita a sí misma...

Última claqueta

Vivimos en un mundo en el que "el hombre es un lobo para el hombre", en el que no dudamos en pisotear a nuestros semejantes para alcanzar o al menos intentarlo, nuestras metas.
Una vez más, la sociedad actual y sus miserias son elevadas a la enésima potencia para, camufladas, servirlas sobre la bandeja distópica y hacernos sentir verdadero asco, miedo y desprecio por la sociedad que retrata.
Los que ya estamos curtidos en distopías filmicas o literarias, rápidamente hacemos las asociaciones necesarias, pero para aquellos que se atrevan a darle una oportunidad a esta película y no estén muy puestos en el tema, les daré unas breves pinceladas para que la puedan disfrutar.
Tenemos por un lado a unos canívales que se zampan a sus semejantes de forma despiadada, que los mantienen vivos con sus miembros amputados a la espera de la siguiente hora del rancho (recordad la similitud con la escena de "The road", de idénticas características) y es que en un mundo sin congeladores, lo mejor es mantener la comida viva para que no se descomponga. Al igual que en nuestra sociedad, si no perteneces a ningún grupo, si vagas perdido por el desierto sin estar con nadie, o caes en las garras de unos o de otros, pero ambos te usaran mientras les sirvas.
Por otro, un salvador, un mesias que surge entre la ruína para ofrecer una alternativa a la barbarie, de seguridad, bienestar y confort más aparentes que otra cosa, pues mantiene a los ciudadanos de su creación bajo los efectos de las drogas y su uso personal, para extender su prole, lobotomizados entre música y pastillas, completamente idos, ajenos a sus planes y agradecidos, encima, por tan beneficiosos momentos de diversión y evasión de la realidad (más o menos lo que las televisiones hacen hoy en día: ofrecer carnaza para tener entretenido al respetable, pero de contenidos vacios).

No la recomiendo a todos aquellos que no estén acostumbrados a escenas tan salvajes, aunque en realidad no se ve nada, en las que con muy poco, tu mente lo hace todo y al acabar, si intentas recordar una escena truculenta, te darás cuenta que fuiste tú quien la puso y que tan sólo te ayudaron a crearla, arropado por la nula muestra de lenguaje, como animales, sin mediar palabras.

A mí, por momentos me ha encantado, en otros me ha aburrido y en su conjunto no sabría que decir, ya que me dejó con ganas de saber más, pero a la vez cansado de un metraje extenso para que me cuenten lo de siempre.
Para postapocalípticos recalcitrantes dispuestos a poner ellos lo que falta.