domingo, 7 de junio de 2015

It Follows


Director: David Robert Mitchell
Actores: Maika Monroe, Keir Glichrist, Daniel Zovatto, Jake Weary
Género: Terror

Duración: 100 min
País: EEUU
Año: 2014






ARGUMENTO

Una chica tiene un encuentro sexual con su novio en un coche. Acto seguido, su novio le cuenta que le ha pasado algo, una maldición, que la perseguirá hasta matarla si le da alcance. No se detiene ante nada, aparece en cualquier momento, no se puede matar... sólo puede traspasarla a otro, acostándose con él...

CRÏTICA

Tengo que decir que esta película me ha sorprendido más de lo que me imaginaba y no ha sido precisamente por lo qu esperaba, me explico...
Yo creía que iba a ver un slasher rodado con los medios de hoy, pero al estilo de los 80 y lo cierto es que tiene una cantidad de elementos de los ochenta, de hecho todo me recordaba a los ochenta, pero sin el gore de aquellas películas y lo curioso es... que me ha gustado.

Una regla imprescindible que se cumplía a rajatabla en un slasher  ochentero era que la "final girl" era pura y casta aunque deseara a lo largo de todo el metraje no serlo.
Otra regla que entronca diréctamente con la primera era que todo el que practicaba el sexo fuera del matrimonio, era liquidado por el psicópata  de turno.

Aquí, de entrada, la final girl se tira a un tío nada más empezar y el sexo se convierte justamente en la salvación, contraviniendo aquellas normas universales dentro de estos films.
Tras ver esto, ya nos percatamos de que no es un slasher al uso y a medida que la película avanza, descubrimos que el asesino en este caso es un fantasma, no un ser, que aunque no muriese de dicisiete mil tiros, al final lo podías destruír.

A mí se me ha antojado un continuo homenaje a las películas de aquellos años, un regalo sencillo pero eficaz a todos los que crecimos viendo a Jason, Michael, Freddy o Leather Face persiguiendo adolescentes subidos de hormonas.
Tas es el nivel de detalle de contínuo homenaje al slasher que hubo un momento que tuve la sensación de estar viendo una primera parte de Halloween.

Para empezar, la época del año...otoño, pues las hojas secas, el ambiente mortecino de esas tardes en que la luz del Sol cada vez desaparce antes, dejando paso a las tinieblas y a nuestros antíguos psicópatas, acartonados ya por el paso del tiempo. Realmente te recuerda a Carpenter y su Halloween.
Las casitas idílicas americanas, una al lado de otra, donde todos se conocen y el medio es seguro. 
Ausencia total de los progenitores que no asoman la gaita ni un solo instante y los jóvenes se encuentran solos frente a sus miedos, sus terrores, sus errores...

Todo gira en torno a algo que los persigue, no se sabe qué es, nadie sabe qué busca, ni su origen, simplemente existe y hace lo que siempre ha hecho el boogeyman: llevarse a los "niños malos"... se acerca...cuando menos lo esperas...lentamente...sin detenerse... muy lentamente...como los zombies de Romero...

El ambiente frío, de terror psicológico y claustrofóbico está muy bien logrado. It follows es puro ejercicio de estilo, con planos largos que imitan de nuevo a Carpenter.

La banda sonora merece una mención aparte porque parece sacada de una mala película de psicópatas de los ochenta, pero a poco que te fijes en ella, te das cuenta de que gran parte de la atmósfera de pesallilla recae sobre sus hombros. Sencillamente magistral.

Para mi, lo malo viene hacia el final; no me gusta cómo resuelven la situación de forma un tanto absurda, o al menos creer que así la resolverán, aunque tal vez ello forme parte también de las decisiones absurdas que los personajes realizan en un slasher, como por ejemplo, y esto lo hemos visto miles de veces, cuando la protagonista logra escapar de las garras del asesino, tiene la libertad a un paso y es segura y... se vuelve para atrás porque dejó a su amiga del alma atada a la pata de una mesa camilla en la que la madre del psicóta toma el te los domingos con sus amigas antes de ir a misa de siete y media...
Quizá dicha resolución sea otro homenaje a esas decisiones.

Como ya he dicho, a mí me ha gustado por la sencillez con la que plantea las cosas, no engaña a nadie, no hay trampa ni cartón. No es una peli en la que el susto fácil a base de ruído te levante de la butaca, no porque seas un cagueta, sino porque suben tanto el volumen que das un respingo por inercia animal, más que porque te asustes... aquí no... Esto es terror psicológico, mi preferido, y por ello me ganó.
Que nadie espere casquería, que nadie espere encontrar visiones desagradables a base de cuchilladas. Esperad la típica sensación que se tiene en una pesadilla cuando el que te persigue, a pesar de que anda despacio, te va dando alcance, aunque tú corras más que él.
Sé que algunos dirán que es un rollazo y lo respeto, por supuesto, pero, en mi humilde opinión, creo que hay que haber visto mucho slasher de los ochenta, en su época real, porque a poco que uno piense, se acordará de las claves de una peli de psicópatas y disfrutará mucho más cada detallito oculto en los fotogramas de It follows (ahí va una última ayuda...el coche en el que todo da comienzo...yo no sé cuál es, pero apostaría que es de los ochenta). Y el que no se acuerde y quiera un curso acelarado-intensivo-ultrarápido... que vea Scream...

ÚLTIMA CLAQUETA

Yo flipaba con estas pelis. Me las tragaba cada domingo en Noche de Lobos de Antena 3, junto con el inseparable comentario de Joan Lluis Goas, o en mi querido VHS, alquiladas en cualquier videoclub de aquellos maravillosos 80, con su carátula embustera, como era costumbre, pero colorida, impactante, dibujada...

Resulta curioso poder contemplar hoy en día y tras varias lecturas, ya de adulto, de algún que otro libro sobre slasher, artículos y entrevistas, yo sabía distinguir digamos que "a brocha gorda" los puntos principales de un slasher:
*No practiques sexo
*No consumas drogas
*Sé estudioso/a
*Al malo no hay quien lo mate
*La protagonista, a veces, parece idiota y vuelve a la picota tras haber escapado
*¿He dicho protagonista en el punto anterior? Olvidadlo...con las secuelas, el protagonista es el psicópata y el que de verdad quieres que salga porque sabes que es el mejor en su oficio y el resto sólo está para rellenar pantalla...qué narices...

Realmente acojonaban, aunque eran simples, aunque fuesen algunas más malas que la peste negra, pero tal vez por eso, le daban ese ambiente cutre que te ponía los pelos de punta.
Siempre recordaré la noche que vi Henrry: retrato de un asesino ( John McNaughton, 1986). Joder... que mal rollo, qué personajes, no sé si Henrry era el peor o lo era Otis, pero sí recuerdo la suciedad que destilaba las propias imágenes, los ambientes sordidos...
El género decayó, como todo en la vida, pero nos dejó títulos que son verdaderas piezas inolvidables tales como Pesadilla en Elm Street, La noche de halloween, La matanza de Texas, Las colinas tienes ojos, la citada Henrry, Maniac, Cumpleaños Sangriento, Viernes 13, El asesino de Rose Mary, Mil gritos tiene la noche...algunas desdes luego, no aptas para espectadores sensibles. Lo que es indudable es que el propio éxtito acabó con el slasher, hasta su despuntar de nuevo en Scream.
Ojalá que con esta pequeña pincelada que aporta It follows, vuelvan a hacer slasher de calidad, a fin de cuentas, los ochenta están más de moda que nuca y, al menos yo, echo de menos una buena peli de psicópatas, que no sea un remake o una precuela, una pre-precuela o una re-pre-pre-precuela...



"...está en algún lado...caminado diréctamente hacia ti...Lo único que puedes hacer es pasárselo a otra persona..."

lunes, 1 de junio de 2015

Cierre de un videoclub


 








No hace mucho, comentaba parte de mi experiencia con aquellos videoclubs de los ochenta donde pasaba largo rato cogiendo y soltando carátulas, leyendo argumentos y, en definitiva, viviendo unos momentos míticos, sin saberlo, de lo que sería el vídeo doméstico.
En mi barrio había dos videoclubs...hasta ayer, aún los hay, pero ya uno de ellos está sentenciado a muerte, pues se está deshaciendo de todo su fondo para cerrar definitivamente en un par de semanas o poco más. Sólo queda uno...curiosamente el primero que empezó... fue el primero y ha sido el último.

Cuando me enteré de que liquidaban sus películas, fui corriendo y me puse como un loco a rebuscar y de repente... una sensación... 
Cogí una carátula de una película que  había alquilado tiempo atrás, hace muchos años, y una sensación curiosa recorrió mi alma cinéfila. Sentí pena porque algo como eso estaba no ya agonizando, sino muerto... el videoclub.
Supongo que será una tontería pero, de camino a casa con tres películas de terror en la mano, me di cuenta del tremendísimo daño que la piratería está haciendo al sector. Un local que cierra, personas al paro, dinero de alquiler de dicho local que se deja de percibir y en definitiva, empobrecimiento.
Me pregunté por qué una persona se descarga una película si la tenía en alquiler por un euro... Un triste y miserable euro. ¿Por comodidad? ¿Economía?¿La crisis? ¿Falta de tiempo?
Lo peor de todo es que el tema no acaba ahí.
El mundo del cine, al menos en España, y tomando esto como una simple observación mía, está en declive total y absoluto. 
A las salas les cuesta un esfuerzo colosal poder sacar pasta de la venta de una entrada, porque entre distribuidoras e impuestos la fagocitan casi al completo. Añadid sueldos, recibos varios tipo luz, seguros y yo que sé qué más.
La película debe ser vista por muchos espectadores para que sea rentable y se ha de tener una mínima certeza de que la cosa se va a comportar así, porque, de lo contrario, ni siquiera se apuesta por distribuír la película en salas, la pasamos diréctamente al mercado domestico y retorciendo un poco más el asunto, si en dicho mercado, tampoco tenemos espectativas, ni se edita en determinados países y punto.
Hay títulos actuales que no he podido encontrarlos en ningún sitio doblados al castellano, imgino que porque no ha interesado trabajar para tener pérdidas doblandolos.

Tengo una gran cantidad de discos con cientos de películas, originales, pero no sólo DVDs o BRs, sino que también conservo bastantes cintas de VHS, algunas de ellas con películas que no se han reeditado ni en DVD, con lo cual me imagino que con el tiempo, se acabarán olvidando o yo que sé. Pero es que incluso tengo películas en super 8, estas se reducen a tres (de este sistema, el super 8, haré un post como es debido, porque no hay nada más cercano al cine que proyectar película física). Me apasiona el formato físico y más de uno se preguntará por qué...
¿Por qué en unos tiempos en los que todo corre por internet y en un disco de un Tb caben yo que sé de pelis, con el considerable ahorro de espacio, por supuesto, y la seguridad (supuesta) de que no se va a estropear, puede haber alguien a quien le guste tener las películas en formato físico?
He preguntado a varios conocidos míos que compraten afición por el formato físico, tanto de películas como de discos, he mirado por internet algún que otro debate sobre el tema por algún que otro foro y hay varias respuestas que coinciden.

La más común que encontré fue que se prefiere tener las estanterías hasta la bola de películas, se disfruta observándolas, porque ha sido una labor de años para irlas reuniendo, porque tiene tu sello personal de tus gustos.
Otros por el hecho de poder contemplar las carátulas con sus sinopsis.
Hay quien le gusta poder tocarlas y así sabe mejor lo que tiene e incluso quien sabe que esa edición no va a perder dinero con ella sino que incluo lo va a ganar, como antigüedad.

Tengo cintas en VHS que han multiplicado su valor por el simple hecho de que el tiempo ha pasado por ellas.
Así que ya tenemos una razón un tanto menos elitista que el simple hecho de coleccionar: el vil metal.
Mi razón principal, a parte de las anteriores, por supuesto, es muy simple.
Muchas de esas películas las tengo desde niño, me las regalaban mis padres, mi abuela... Cuando fui creciendo y llegó el tiempo en que mi padre me asignó la "paga semanal", muchas de aquellas pesetas iban a parar a manos del tío del videoclub de mi barrio, con los alquileres primero y con la venta de VHS posteriormente.
La mayoría de las veces tenía que esperar varias semanas para comprar una cinta o a veces me las regalaban y menudo sorpresón, tal es el caso de Terminator 2, que mi padre metió la cinta en el vídeo sin que yo me diera cuenta y cambió de canal , esperó a que yo pasase al salón para cambiar los canales simulando que hacía zapping... entonces lo pude escuchar... aquel sonido de lasers era inconfundible y el nombre de John Connor salía por único altavoz de aquella Fisrt Line de color negro.
Caí en la trampa de lleno, creyendo que la estaban poniendo en la tele, no pensé que hacía poco la habían sacado en vídeo y que la emitieran era imposible, y busqué una cinta virgen para grabarla, me daba igual que estuviera empezada y entonces pude obeservar el vídeo Samsung funcionando, con el play latiendo en verde...
Mi padre me dio la carátula original y allí estaba el ídolo más grande de todos los tiempos del celuloide (para mí, al menos, a mis aún adolescentes años) Arnold Schwarzenegger...
Aquella noche la vi, por supuesto, al día siguiente, la volví a poner por la tarde y así hasta saberme literalmente diálogos completos de la película, cada fotograma, cada instante...era perfecta.
Así que, esa cinta, aún la conservo y continúa viéndose muy bien.
El esfuerzo que me costó poder reunir el fondo de mi videoteca cuando adolescente, o el poder buscar una primera edición, en la actualidad de ciertos films (la última que adquirí fue El ejército de las tinieblas con su pedazo de carátula azul), hace que, en mi caso,no sea el hecho de acumular por el simple hecho de acumular.
Es cierto que el espacio es limitado y que aunque se tenga mucho, con cada compra hay menos, así que lo que hago es seleccionar detenidamente qué película adquiero para depositarla junto al resto de mi colección, lo cual, le ha dado una nueva dimensión, inesperada, y es que tardo mucho en comprar una peli, pero cuando lo hago, disfruto del momento mucho más que cuando compraba sin control sólo porque me gustaba y punto.

Almacenar pelis en un disco duro nos ofrece comodidad, no hay problemas de espacio y tener una cantidad ingente de títulos, tantos que surge el primer problema: hay veces que no sabes ni lo que tienes.
Otro gran problema a tener en cuenta es su durabilidad.
Pensad por un instante.
Una película, como tal, en 35 mm se sabe ya el tiempo que dura, si se conserva en condiciones óptimas, 16 mm o super 8.
Los VHS, yo los tengo que tienen ya treinta años y aún se ven bien.
¿Cuánto dura un disco duro?
Un DVD que contiene una peli que te encanta ¿cuántas veces lo pones? ¿1000?
Vale, supongamos que lo pones 1000 veces.
Ahora pensemos que esa misma película la ponemos mil veces desde un disco duro... esas mil veces y otras tantas miles de veces que pondremos otras pelis, porque no vamos a estar siempre viendo lo mismo a menos que seamos unos jodidos locos obsesivos. Y el disco duro funcionando...al final se romperá y todas las pelis del mismo se irán por el sumidero, de golpe, todo el tiempo invertido en conseguirlas a freir espárragos, eso si no se te cae el disco al suelo una tarde como le pasó a un colega mío y ya lo pudo llevar a reparar que se quedó sin pelis.
Como podemos ver, no es muy saludable colocar todos los huevos en el mismo cesto.

Adios, pequeño videoclub de barrio, los que fuímos tus clientes lamentamos profundamente tu marcha, porque contigo mueren sensaciones de una época brillante, donde los veinte duros que valía alquilar una cinta te hacían pensartelo mucho, porque eran tus únicos veinte duros, una época en la que conseguir que te diesen pasta para alquilar/comprar una cinta requería un esfuerzo, al menos de paciencia, en aquel entonces. Tal vez ese sea el problema de hoy en día, que lo queremos todo más rápido y lo queremos ya...

martes, 26 de mayo de 2015

Mad Max: Fury road

Director: George Miller
Actores: Tom Hardy, Charlize Theron, Hugh Keays-Byrne, Angus Sampson
Género: Postapocalíptica
Duración: 120 min
País: Australia
Año: 2015







ARGUMENTO

Un grupo de jóvenes muchachas escaban a bordo de un camión de una ciudad ruinosa y decadente situada en un futuro postapocalíptico.
En su camino se topan con un indivíduo que las ayudará en su periplo en busca de un futuro mejor, lejos de la tiranóa de un tal Inmortan Joe que tiene subyugado a todo el que vive en esa ciudad donde el agua y la gasolina son más valiosas que la vida.

CRÍTICA

¿Me oyes pasma? Soy el Jinete Nocturno...

Algo así debió pensar George Miller cuando se lanzó a rodar Mad Max: Fury road.
Como suelo hacer cuando una película me interesa más allá de lo que su trailer pueda proponerme y la voy a ir a ver sí o sí, no vi ni una sola escena de este film hasta sentarme en la butaca del cine.
Tengo que reconocer, que aunque mucha gente me había comentado que tenía una pinta estupenda, yo no estaba muy seguro de ello.

Mad Max irrumpe echando la puerta abajo de una patada y te sumerge en un mundo retorcidamente loco, salvaje y plagado de personajes singulares del cual sólo puedes ir engullendo imágenes sin descanso, una tras otras, mientras cada escena te sorprende más y más.
Y es que la trama es muy simple. Se trata de ir del punto A al punto B mientras te persiguen los malos y eso es justo la película, quiero decir que no es una peli de persecuciones de coches, sino una película con una única persecución, tan salvaje y brutal que se me asemejó a una caída desde una montaña rusa en la que el único momento de calma fue mientras comprabas la entrada en taquilla.

Miller ha cuidado su trabajo al máximo, ofreciendo guiños a los que hay que estar muy atento en referencia a las anteriores partes, como por ejemplo el aparatito de música que Max regala al niño de la segunda parte.
Fotografía increíblemente bien llebada y una banda sonora que no se limita a cumplir con las escenas de acción, sino que cuando hay que ser tierna y melancólica, lo logra de forma abrumadora. Lo cienrto es que la partitura es fundamental para dar a la historia ese toque melancólico, entre tanto hierro retorcido y neumático quemado. Muy buena B.S.O.

No hay descanso, golpe tras golpe, explosión tras explosión se avanza hacia el abismo de un mundo deshecho, involutivo, cruel y aterrador... aunque eso no es del todo cierto, porque ese mundo agónico, encierra una belleza enorme que Miller nos muestra desde el aire, con la persecución de fondo, lejos del ruido, polvo, sangre y humo, nos eleva por encima de todo, dándonos una bocanada de aire para sumergirnos de nuevo, con terrible mazazo, en las arenas del páramo más cruel y aterrador que pueda existir.
La belleza del paisaje desértico es increíble, logra meterte un instante de paz, desde la distancia, desde lo alto, como si quisieran decirte...descansa, toma aire...seguimos de nuevo... bajamos... al fuego...

Diálogos escasos, ni se fuerzan ni interesan, el mundo es un caos y lo que sobran son las palabras. El ser humano involuciona y pierde precisamente una de las facultades  que lo humanizan: el lenguaje.
Max apenas habla, más bien gruñe, es desconfiado y solitario, sólo le interesa su camino hacia adelante, sin destino más alla de sobrevivir un día más atormentado por los fantasmas de su pasado que lo asaltan cuando menos espera.

Caso aparte es Charlize Theron.
Su personaje, mucho más perfilado que el de Max, es el verdadero protagonista de la película, dejándo a Max en un segundo plano que a mí, en cierta medida, no me hizo gracia. Yo quería ver al loco Max siendo el chulo de cada fotograma, en su estilo, en su línea. Pero lo cierto es que de esto me di cuenta cuando había acabado la película y ya había salido del cine. Max no es el verdadero protagonista, sino Furiosa (Theron).

Yo eché de menos un poco más de desarrollo de la historia, pues aunque la persecución es frenética y te enteras bien de todo por poco que hablen, pero no sé... me gusta que dediquen algo a contar cómo es la vida diaria en un hipotético futuro postapocalíptico.

Los personajes son los que cabría encontrar en un futuro donde la guerra nuclear ha debastado el planeta: deformes, enfermos, miseria...
El que controla el agua controla la vida.
La gasolina es tan necesaria como el agua.

Inmortan Joe me encantó, con su aspecto de personaje de tebeo, implacable y despiadado. El actor que lo interpreta es el mismo que en la primera Mad Max interpretase a "el Cortauñas", todo un regalo para los que como yo, crecieron viendo rugir una y otra vez el interceptor de Max, hasta el punto de saberse casi de memoria la segunda parte.

Que tome nota quien crea que deba hacerlo en Hollywood, porque este hombre de 70 años ha rodado una película de acción pura, inyectando nitroso en la arteria de todo espectador por cuyas venas fluya gasolina super de los años 80, dándole, literalmente, por el culo, a muchas producciones que decían que eran de persecuciones de coches, marcando un antes y un después. Esto son persecuciones de coches, aquí cuando respiras, es porque ya se han encendido las luces y te han abierto las puertas de salida de la sala...
George Miller consigue unir lo viejo y lo nuevo sin despreciar a los antiguos seguidores de la saga, consciente de lo que buscarán los que acudan a verla, ni a los nuevos, dándole una especie de A todo gas con esteroides.

ÚLTIMA CLAQUETA

"...mi vida se apaga...mi vista se oscurece...sólo me quedan recuerdos... recuerdos que evocan el pasado...un mundo de caos... este páramo... pero sobretodo, recuerdo al guerrero de la carretera. El hombre a quien llamábamos Max..."

Los mundos postapocalípticos han sido de mil y un tipos. Desde el mundo de agua de Waterworld a los desiertos de Mad Max, pasando por páramos helados de las recientes Colonia V y Snowpiecer.
Si pensamos durante unos minutos, realmente no es tan difícil que si algo ocurriese a escala global, el mundo se sumiría en el caos terrible que estas películas reflejan, incluso peor.
En un mundo donde todo está interconectado, donde los recuersos energéticos determinan ya la supremacía de una región u otra, si todo se fuese al traste por algún desastre, los que controlen lo que queda tendrían más posiblidades de supervivencia.


"Me llamo Max...mi mundo es fuego... y sangre"

lunes, 18 de mayo de 2015

El ciempies humano

Director: Tom Six
Actores: Dieter Laser, Ashley C. Williams, A. Yennie, Akhiro Kimura
Género: Terror
Duración: 90 min
Año: 2009
País: Holanda







ARGUMENTO

Dos chicas que viajan por Europa, sufren una avería y van a parar a la casa de un cirujano retirado al que piden que les deje usar su teléfono.
El doctor las deja pasar y las secuestra.
El propósito de dicho indivíduo es crear un engendro a base de unir bocas y anos.
Fin del argumento...

CRITICA

Las películas de terror, una gran mayoría, poseen el triste honor de tener los argumentos más absurdos, paranoicos y estúpidos con la premisa de provocar el miedo, o, como en este caso, el miedo a través de la repugnacia más absoluta.
Sólo la idea ya tira para atrás. Pero centrémonos en lo que como a película se refiere.
Lo mejor es la interpretación del doctor. Vaya... vaya... vaya.... Me quito el sombrero ante este, para mí, desconocido actor. Te mete un mal rollo, una intranqulidad, que se come literalmente al resto de actores. borda el papel de paranoico, perturbado, asesino, psicópata...de verdad, lo mejor de la película. El resto no es que lo hagan mal, ni mucho menos, aunque tampoco tenemos demasiado en lo que fijarnos, dadas las premisas argumentales de esta enfermiza película, que no deja de ser un film de terror por mucha repulsión que provoque su argumento.
Todo es reflejado con una distancia absoluta, con la asepsia de un cirujano, mientras el espectador asiste en su funcion voager.
Como el único personaje bien construído es el del doctor, lógicamnete no se empatiza con él, pero con el resto tampoco.
Persecuciones por la casa, caídas y decisiones estúpidas propias de los slasher de los ochenta hacen que, conforme avanza, te des cuenta de que todo ha sido una idea escatológica sin más, pues la película me ha resultado más bien plana. Si eliminamos la premisa argumental, nada sorprende.
Todo es tratado muy asépticamente, sangre la justa, aunque la violencia psicológica sí es bastante alta.
Huíd de ella como de la peste todo aquel que sea sensible, esta no es su película, porque se encuadra dentro de esas producciones europeas de los últimos tiempos donde pasarse parece ser el único fin, aunque, repito, que nadie espere escenas gore a "to" hierro.
 No sé si recomendarla, lo que sí está claro es que Tom Six consiguó lo que quería: que se fijasen en él, pues hay una segunda parte y hasta una tercera (toma pastillas de goma). Demencial...

ÚLTIMA CLAQUETA

Señores...se abre la veda...
Tras una breve reflexión al ver esta peli, uno se pregunta, qué tipo de terror es este. 
Bien claro está que es un film de Mad Doctor muy al estilo ochentero, con un argumento absurdo, ridículo si tomas distancia y lo piensas, pero asqueroso a todos los niveles.
¿Todo vale?
Para mí no, desde luego que no.
Me habían creado unas espectativas sobre este film de terror que logré pasar por alto su asqueroso argumento y verla.
Lo que uno se imagina es más de lo que se ve y esa es su mejor baza, la imaginación del espectador y la explota divinamente, hasta que le coges el punto y dices...ah, ah... no ha colado.
Si no llega a ser por al actor Dieter Laser, podría asegurar que incluso me aburrió, pero ese hombre le da un toque tan espantoso al personaje que es increíble, su frialdad, impasividad, incluso su extraña compasión hacia sus víctimas (la operación la hace con ellas dormidas), todo conforma un ser espantoso que interpreta de forma magistral.

Le han dado tanto bombo que yo creo que esa publicidad incluso juega en su contra, porque esperas una cosa que luego no es.
Todo vale en el cine, o en el arte.
El arte, en acasiones, busca escandalizar, levantar polémica y el cine es un arte y bebiendo de esta esencia, se puede decir que esta película no deja impasible a nadie, acostumbrados o no a este tipo de aberraciones cinematográficas. 

"Lo siento... tengo que cagar"

Sin palabras...

domingo, 17 de mayo de 2015

Warlock, el brujo

 Director: Steve Miner
Actores : Julian Sands, Lori Singer, Richard E. Grant
Género: Terror
Año: 1989
País: EEUU









ARGUMENTO

A finales del siglo XVII, un brujo es condenado a la hoguera.
Unas extrañas fuerzas malignas liberan al bujo de su prisión, siendo perseguido por el que fue su cazador, llevados ambos en un viaje en el tiempo hasta nuestros días.
Warlock, que así se llama el brujo, pretende reunir un grimorio infernal que hará posible la destrucción total de la Tierra por las fuerzas demoníacas.

CRÍTICA

Para los amantes del fantástico de todos los tiempos, sin importar cómo ha tratado el tiempo a los efectos especiales de la película, Warlock, el brujo es, sin dudarlo un instante, un peso pesado aun tratándose de una producción modesta.
Su rítmo es rápido, sin descanso te lleva de una situación a otra, con un guión muy bien construído que no aburre y unos personajes, sobre todo Warlock, bien interpretados.
El brujo es retorcido, no sólo mata indiscriminadamente, sino que lo hace de forma sádica, es impasible, no hay quien lo pare. En frente tiene a un hombre de su época y a una pobre chica a la que embruja de manera cruel.
Elementos clásicos de la brujería se dan su cita, hechizos, posesiones, camposantos, la noche, la oscuridad y el mal salpicando todo cuanto Warlock toca.
En definitiva, una buena película para recuperar de la videoteca ochentera, a pesar de sus fallos propios de su época.

ÚLTIMA CLAQUETA

Creo recordar que vi Warlock la primera vez que la echaron por la tele, una noche tal vez de domingo, aunque el día concreto de la semana no lo tengo muy claro. Sólo puedo decir que, en palabras de aquella época, flipé...
El brujo es acojonante y fascinate a la vez. Como un ángel rubio, engaña con su apariencia angelical, escondiendo tras sí un ser diabólico, perverso y malvado que no tiene piedad.
La película no cuenta con grandes medios, pero lo cierto es que la historia te engancha desde el principio. Warlock es lo más políticamente incorrecto posible a la hora de perpetrar sus crímenes.
Al revisionarla para poder hacer esta entrada, pensé...¿qué ha sido de este tipo de cine?
Indudablemente el mundo ha cambiado cantidad por calidad cinamatográficamente hablando, ya que es lo que nos ocupa.
Pocas películas veo hoy que gocen de un guión como este, tan bien hilvanado, con personajes creíbles dentro de que la historia es fantástica.
Hoy en día te venden peliculones, ofreciéndote lo mejor de los mismos durante los trailer, destripándote así gran parte de la película, que son pura escoria, comparados con una buena serie b de los ochenta. A más pasta no significa mejor film, a más medios no quiere decir mayor calidad.
Para mí, esta es una película muy representativa de que cuando las cosas se quieren hacer bien, tomándoselas en serio, siendo conscientes de las limitaciones y honestos con el presupuesto, se puede construir una historia que, aunque vista mil veces, tenga a bien engancharte hasta el final.


"Nuestras vidas no podrán volver a encontrarse..."