jueves, 30 de julio de 2015

Las últimas horas

Director: Zack Hilditch
Actores: Nathan Phillips, Jessica De Gouw, David Field
Género: Apocalíptico
Duración: 87 min
Año: 2014
País: Australia







Argumento

 La hora final del planeta se acerca... No hay dónde esconderse, ni salvación posible. El mundo sucumbe ante el fuego, solo Australia se mantendrá unas horas más.
Ante la inminente catástrofe a escala planetaria, el mundo, la sociedad, se desintegra. Cada uno elige cómo afrontar el fin. Unos asaltando, otros rezando, otros matando y otros, como nuestro protagonista, deciden acudir a una macrofiesta final de desenfreno total y absoluto, dando rienda suelta a todas las bajezas que el ser humano es capaz de perpetrar.
Pero en medio de su camino hacia esa fiesta, se topa con una niña, cuya única idea es encontrarse con su padre y su familia de quien se ha despistado.
El muchaso se encuentra entonces ante la disyuntiva de elegir correrse la última juerga de su vida y del planeta o ayudar a la niña...


Crítica

Película de bajo presupuesto que encara el fin del mundo desde varios puntos, unos visibles a simple vista, otros no tanto, pero reflexiva en cualquier camino que se elija.
Por un lado está la parte visual, llevada con bastante soltura, aunque bien es cierto que unos mejores diálogos no habrían venido mal, incluso más profundidad de personajes, o más hincapié en las distintas formas de afrontar esas últimas horas .
Bien rodada, con un ritmo bastante bueno y que no decae, no es que sea trepidante, sino que se sostiene, no hay subidones o caídas a simas de aburrimiento o de relleno, todo está bien orquestado, se nota un cuidado por encima del que se marca como el mínimo.
Egoismo, miedo, ruindad y toda suerte de deplorables sentimientos se mezclan con la entrega a los demás, la resignación, el sacrificio, el amor o la amistad. 
El caos está bien representado, pero más, si cabe, a nivel de indivíduo, a nivel interior, obviando lo que suele ser el pastel de este tipo de producciones: muertes a mansalva, explosiones a diestro y siniestro, caos y ruína espectaculares, sangre a granel...
Destacar las interpretaciones del protagonista principal y la niña.
Por otro nos queda la reflexión y ahí es donde la película va más allá de los planteamientos que al principio se haya podido uno hacer.
El que se acerque a ella con ojos que busquen entretenimiento, lo va a encontrar pero sin pirotecnia ni fuegos artificiales en exceso, tiene los justos, tirando a pocos pero bien dosificados.
La voz en off a lo largo del filme logra dar un aire desangelado, de abandono ante lo inevitable y abatimiento total y absoluto.
Real, muy real, pero sin ser repulsiva, guardando las distancias, insinua, más que muestra.
El que quiera una lectura más profunda, a medida que la vaya viendo se hará esta pregunta:¿qué harias tú en las últimas horas?

La última claqueta
  
Varias reflexiones suelen asaltar al ver esta película, pero las principales son dos.
La primera y más evidente, es qué haría uno mismo si un buen día  anunciasen a bombo y platillo como si de un estreno mundial se tratase que te quedan unas pocas horas de vida y que después, jamás se supo.
Seguro que cada uno diría una cosa distinta, pero si realmete, uno se toma la pregunta en serio, a lo mejor se da cuenta de que no sabría qué hacer.
Si no te puedes esconder, si no puedes huír, si no hay forma de sobrevivir, ¿realmente te irías a una fiesta?¿Te quedarías con tus seres queridos aprovechando con ellos las últimas horas?¿Pasarías de todo y te irías a ver la última película apocalíptica que hubiera en cartel?
Respuestas tantas como personas.
La segunda reflexión, mucho más profunda y que la película plantea en un segundo plano es el fin del mundo como persona, individual, ese fin, ese último día que aguarda a todo ser vivo desde que nace a este mundo...
Las últimas horas pasan a ser una vida, con sus errores, con sus aciertos, sus fiestas, sus miedos...

Con esto, uno puede plantearse si realmente existe ese fatídico día en que el mundo termine y salga el cartel de "FIN".
¿Habrá un día en que los jinetes del apocalipsis descarguen toda suerte de catástrofes sobre la pobre Tierra?¿Nos la cargaremos nosotros con nuestra consumista forma de vida?
¿Nos referimos al fin del planeta o al fin del ser humano? Porque una cosa no tiene porque ser consecuencia de la otra, ni al revés tampoco.
¿Y que pasa cuando el Sol se apague?
Todo esto está muy bien para las películas apocalípticas, cuyo final no suele ser de extinción total y absoluta, pero la realidad que te llega a plantear la película es la que subterfugiamente va introduciendo y es que el fin del mundo es para el que se muere y que cada cual elige cómo vivir su vida.

 "Mientras os hablo...se va acercando..."

sábado, 4 de julio de 2015

Un millón en la basura

Director: José María Forqué
Actores: José Luís López Vázquez, Julia Gutiérrez Caba, Juanjo Menéndez, José Sazatornil, Rafaela Aparicio, José Sacristán, Emilio Laguna, Guillermo Marín, Aurora Redondo, Rafael López Somosa, Pedro Porcel
Género: Comedia dramática
Duración: 83 min
Año: 1967
País: España




ARGUMENTO

Pepe, un operario del servicio de limpieza, malvive junto a su ,mujer y dos hijos en una casa alquilada de un barrio marginal. Al deber varios meses de alquiler, su casero ha procedido a denunciarlo para que lo desaucien.
Pepe y su familia se va a ver en unos días en la calle por no poder pagar una renta.
Una noche, mientras riega las calles de Madrid, encuentra una cartera en un cubo de la basura que contiene un millón de pesetas.
A partir de este momento, Pepe se debate entre lo que necesita hacer con ese dinero y lo que debe hacer con él, ya que si se lo queda, solucionaría sus problemas para siempre, pero su conciencia de no quedarse con lo que no es suyo, le impide gastarlo. Junto al dinero, hay varias tarjetas que no dejan lugar a dudas de a quién pertenece dicho maletín, con lo cual queda claro desde el principio que si quieren devolverlo, pueden hacerlo.

CRÍTICA

He desempolvado para esta crítica, de nuevo mis cintas de VHS, con lo cual, he visionado, una vez más, de las docenas de veces que la he visto, esta película.
No me resulta fácil acometerla, pues conozco cada frase, cada plano, cada acorde de su BSO, con lo cual, los datos se aborbotonan en mi mente todos a la vez, pugnando por salir violentamente.
Intentaré hacer un resumen.

Los primeros planos de la película nos muestran de entrada la época del año en la que nos encontramos: Navidad.
Conforme avanza la cámara, sin letras de créditos ni música, solo escuchamos el ladrido de los perros callejeros en el amanecer de un día de invierno, en un barrio del extrarradio, de farolas mortecinas que alumbran un amanecer tan decadente como el blanco y negro en la que la película está rodada, apenas bañan con su exígua luz la puerta de la casa de nuestros protagonistas.

Pepe, (Vazquez), un nombre común, para un hombre común, que podría ser cualquiera de nosotros, se dispone a desayunar antes de ir al trabajo mientras Consuelo, su mujer, prepara sus labores de ama de casa.
"¿Sardinas otra vez?" dice el barrendero, aquejado por un rehuma crónico que no ha cedido tras acabar la caja de supositorios, "Y gracias... y desde mañana pan sólo...ya no nos fía nadie", responde apesadumbrada Consuelo...

En un par de días acudimos al desarrollo de los acontecimientos de un milagro que sólo puede darse en navidad: que alguien tire una cartera llena de billetes a la basura y la recoja el tío más desgraciado de todo el servicio de limpieza de Madrid.
Esta película que bebe diréctamente del neorealismo italiano, me resulta imprescindible en una supuesta lista que elaboraría con mis diez o veinte mejores películas del cine español, porque por más que la he mirado y remirado, a lo largo de los años, primero como simple divertimento, más tarde, con ojos analíticos, si es que ello fuera posible y dentro de las limitaciones que pueda tener este cinéfago que os habla, no le encuentro defectos.
Empecemos por los actores y no precisamente por José Luís López Vázquez, sino por los secundarios.
Pedazo de plantel de secundarios, señores. El mejor de todos ellos es JuanJo Menéndez, que interpreta a un compañero y amigo de Pepe, simpático, inteligente, buenazo, sarcástico y "enterao" como él sólo. Cada vez que abre la boca es para soltar una burrada contra todo el que pueda.
José Sazatornil, en su papel de "lameculos" del ricachón Don Leonardo, un tío, este Don Leonardo, que da más importancia a una llamada de un club de golf que a un millón de pesetas que había perdido, está insuperable. Saza aparece poco, pero cuando lo hace, es tan asquerosamente distante con los problemas de los protagonistas, falso y puñetero que en papeles como estos es donde realmente puedes ver la talla tan enorme de Sazatornil como actor.
Guillermo Marín me encanta, apenas sale como Don Leonardo Borja Salcedo, pero vaya tela. Interpretaba a la perfección los papeles de ricachón, tipo marqués o así. Recuerdo otra película titulada Don Erre que Erre de Paco Martínez Soria en la que interpreta a un ricachón y yo es que me parto de risa con él.
Rafaela Aparicio en su papel de chacha sempiterno y entrañable hace una fugaz aparición en la que también te roba una carcajada
José Sacristán...jovencísimo...si es que nombraría a todos y cada uno porque lo hacen de diez...
De López Váquez no puedo decir nada, no por que por mucho bueno que opinase,me quedaría corto, a parte de que para mí, es uno de los actores más grandes que ha dado este país y si me apuran, diría que el mejor.
Julia es otra que borda el papel de buena persona, honrada y paciente con la insistencia de no devolver el millón por parte de todos.

Pero pasemos a otros aspectos.
Fotografía, por ejemplo... a mi juício buenísima, con esas sombras y luces mortecinas, como la vida de nuestros protagonistas, que languidecen frente a otro día más de su vida, un día igual que el anterior, entre miseria y penalidades, entre lejanos ladridos de perros callejeros que rajan la madrugada fría de las navidades de antes, donde un grupo de pavos desgraciados corren hacia su cruel destino, sin saberlo, por calles sin asfaltar del extraradio de un Madrid casi postapocalítico, si se me permite la comparación., bañado todo de una especie de feísmo semiencubierto, con el que denunciar situaciones que eran, siguen siendolo muy a pesar del paso de los años, bochornosas para una sociedad desarrollada o en fase de desarrollo: que una familia se quede en la calle.

Los contrastes de la situación de los personajes es tremenda y buscada a conciencia. Por un lado, los pobres y los personajes que representan a la clase media,  son cercanos, honrados, buenos amigos, buenos compañeros, amables, pacientes y buenos vecinos... por otro los ricos, que en imitación del claroscuro del blanco y negro en que está rodada, son distantes, desconfiados, ignorantes de la realidad social, repugnantes y soberbios.

Hay tres personajes que siendo de escala social más baja que media, se dedican a tratar con desprecio al protagonista por el simple hecho de ser un don nadie, como Martin Sheen dijera en Wall Street, midiendo a los hombres por el tamaño de su cartera, que es lo que hacen todos, pero si cabe, los que peor tratan a Pepe son los de su misma escala social: la chacha interpretada por Rafaela Aparicio, que no lo deja ni hablar y da por sentado nada más abrir la puerta de que lo que quiere es una limosna, el portero que le atiende con desprecio cuando pregunta por el cubo de la basura, el camarero interpretado por Emilio Laguna que no le pierde ojo mientras Pepe come, el casero...

Escenas memorables son la comida de Pepe en el bar, con un Emilio Laguna que no le quita ojo porque no se fía de él. Soberbia es la escena en la que se presentan los padres de Consuelo en su casa, para repartir el millón. La primera escena de la comisaría, con el comisario Aguirre que tiene pinta de buenazo y campechano al cual, su mujer no hace más que llamarlo por teléfono. Y el final... con los barrenderos en casa de Pepe, para afrontar juntos la llegada de "los del juzgao".

ÚLTIMA CLAQUETA

Viendo esta película te das cuenta de que no hemos avanzado nada desde 1967... las personas siguen siendo expulsadas de su casa, de su vivienda, cuando no atienden los pagos al banco por una hipoteca, antes era el alquiler.
No importa si tienes hijos o personas mayores a tu cargo, "si no pagamos... a la calle" en palabras de Consuelo, la protagonista, pero es que aún es así. Desahucios...
Cuando una persona pierde su trabajo, cuando apenas puede satisfacer su necesidad más básica que el cuerpo humano requiere que es el alimento, cuando no te queda nada, encima pierdes tu vivienda. Una vivienda que se supone reconocida en la Constitución de 1978 como un derecho fundamental por el cual velarán todos los poderes públicos, una vivienda con la que se ha especulado, llenándose los bolsillos unos a costa de los de siempre, vendiéndonos créditos con esteroides para que te compraras la vivienda, el coche, los muebles y ya puestos un apartamento en la playa.
Cuando la realidad estalló en las narices de todos, los bancos ejecutaron la parte de la hipoteca que te lees rápidamente porque si te paras en serio no firmas.
No hipotecas unas paredes, hipotecas tu vida, tu bienestar y el de los tuyos.
He visto muy de cerca lo que supone un desahucio. No era navidad... no hubo ningún milagro... no hubo ningún millón en la basura...


"¿Los milagros?... Los milagros no son más que para los privilegiados...¿Eres un privilegiado?"

jueves, 18 de junio de 2015

Así en la tierra como en el infierno

Director: John Erick Dowdle
Actores: Perdita Weeks, Ben Feldman, Edwin Hodge, Marion Lambert
Género: Terror/metraje encontrado
Duración: 93 min
Año: 2014
País: EEUU








ARGUMENTO

Un grupo de exploradores, capitaneados por una arqueóloga, busca la piedra filosofal. Sus investigaciones la han llevado hasta París, más concretamente, bajo la ciudad, donde se distribuyen galerías y galerías que albergan un enorme cementerio.
Haciendo caso omiso de la advertencia que sobre la entrada a lo que parece ser el infierno, les insta a abandonar su camino, se pierden en un laberinto de pasillos,recovecos y galerías que los conducen a su propio infierno personal de cada uno.

CRÍTICA

Lo cierto es que la película tiene un argumento que engancha, es decir, si te lees de lo que va, porque si ves el trailer, no te dice gran cosa.
Cuando acabé de verla me dejó un sabor agridulce y digo cláramente por qué: su final.
En realidad no sólo su final, sino más bien su último tramo, lo encontré flojo, lo cierto es que la película me fue creando unas espectativas que iban creciendo a medida que avanzaban, para parar en seco y dejarme, como ya he dicho, un mal sabor de boca. Pero vamos por partes.

Su conjunto, en general, está bastante bien, es decir, si eres fan de estas pelis de metraje encontrado o falso documental que a raiz de la famosa bruja de Blair se ha retorcido hasta la nausea. Pues esta es una más, con la particularidad de que aquí no sales de unas catacumbas que te ponen los pelos de punta, aunque sean situaciones que sabes que se van a dar sí o sí, manidas y ultravistas, pero a decir verdad bien hechas, pongo por ejemplo el momento en que un miembro del equipo queda atrapado sin poderse mover ni adelante ni atrás, en un pasadizo estrecho, lóbrego, oscuro, húmedo, infecto... rodeado de restos humanos amontonados.
Como en este tipo de filmes, los miembros del equipo van cayendo presa de sus propios miedos, lo cierto esque no se lo curraron en exceso, todo son situaciones muy vistas, esterotipadas, pero la verdad es que están resueltas con cierto toque, simple y directo, sin complicaciones.
Aunque cada vez se adentran más en los fondos de esa ciudad de los muertos, la luz de las lintermas y focos que llevan es suficiente como para no perderse nada y se ve bastante bien, salvo cuando el director no desea que veas nada, o no veas tanto.

Lo que más me ha gustado es, sin duda, la localización, real como la vida misma. El que quiera saber más sobre la ciudad de los muertos de París, tiene montones de páginas en las que adentrarse en la verdadera historia de este lugar.
También el hecho de que se baje al infierno, es decir, que se acceda por "una puerta terrenal" o algo así. El argumento es bueno, muy bueno, pero, a mi juício, no se le ha sacado todo el partido que se podía, porque una vez vista una situación, vistas todas.
Mención a parte es el final. No os lo voy a destripar, pero me ha resultado tan falto de ideas y plano que te deja como diciendo...¿Y? ¿Y para qué narices se han metido ahí? ¿Ya está?

ÚLTIMA CLAQUETA

La divina comedia de Dante... si alguien la ha leído sabrá que la frase que incita a desistir a la entrada del infierno, es la misma que sale en la película.
A raíz de ver este film, que aunque muy vagamente alude a la obra del inmortal poeta, me dio por buscarla y comenzar a leerla, a pesar de las advertencias que hay por internet no precisamente por nada maléfico, sino por tocho plomizo y soporífero una vez pasado el infierno.
Lo poco que he leído hasta ahora, muestra un infierno dividido en nueve círculos, todo cargado de simbolismo y metafóricas frases que menos mal que me dio por comprar una versión con innumerables notas aclaratorias, porque de lo contrario, no sabes nada de los números y su simbología dentro de la obra ni nada de nada, y es que es densa, densa, densa.
Hay que leerla despacio, sin prisa, para poder medio enterarte de algo, con lo cual ya vemos que no es de lectura fácil y que realmente, hay que perder toda esperanza de enterarse de algo sin las notas aclaratorias, al menos un aprendiz eterno como yo, pero me está gustando el viaje del poeta acompañado de su guía, Virgilo a través del inframundo, oscuro, opresivo, enorme, con su forma de cono puesto al revés, comenzando por la base, que es donde se encuentra la entrada, hasta llegar a lo más profundo y estrecho del mismo...


"Los que aquí entrais, abandonad toda esperanza"

viernes, 12 de junio de 2015

Cristopher Lee...Drácula ha muerto










Cristopher Lee (1922-2015)

Como cada mañana, mientras tomo el desayuno, veo las noticias por televisión. Entre la multitud de locuras en las que el mundo se desenvuelve y que han hecho que uno se vuelva insensible a lo que sale por la caja tonta, hoy en dia, más tonta que nunca antes en su historia, yo diría imbécil del todo, leí que Cristopher Lee habia muerto.

Yo no sé si estaréis de acuerdo o no, pero cuando un actor tan importante como este se marcha, es como si una parte muy muy pequeñita de ti muriese con él. Aunque es una muerte extraña, porque para cada uno de sus seguidores vivirá cada vez que pongamos una de sus películas en un DVD, así que no es una muerte total.

Para mí, Cristopher Lee siempre será Drácula, nadie lo encarnó como él, su mirada llena de rabia aún me persigue en mis pesadillas, único lugar en la vida de un adulto, donde aún puedes ser un niño y temer aquello  a lo que no temes en la vida real. 
Su porte señorial indujo elegancia a un ser mostruoso como es el vampiro de Stoker, su sóla presencia inquietaba a pesar del cartón piedra que simulaba el castillo.
Si un actor aparece en pantalla y con su simple mirada no se hacen necesarias palabras para que llene la misma, así distingo yo a uno de los grandes.
Particpó en más de doscientas películas, unas mejores y otras peores y es que él era muy en la línea de nuestro Jacinto Molina, interpretar...interpretar sin parar, hasta el fin, literalmente. ¿Por qué?
tal vez porque los actores tienen la posibilidad de escapar de las garras de la realidad (vejez, enfermedades) cuando actúan.
Cuando vi Empusa, de Paul Naschy, se palpaba que su final estaba cerca, no se movía apenas, en casi todas las escenas se le veía sentado, pero ahí estaba, dándolo todo hasta el fin, sin importarle una mierda si la película sería buena o mala, haciendo aquello en lo que creía, viviendo su vida agarrándola por las solapas y zarandeándola, como si dijera..."aquí quien manda soy yo".
Volvamos a Cristopher, amigo de Paul, incombustible hasta el fin, con las botas puestas.

Es jodido ver cómo muere uno de tus héroes. No quiero decir con esto que te des contra las esquinas, pero es que notas que algo falta, que lo ves en pantalla y que sigue vivo, pero sabes que no es así, que no habrá nuevos cameos, que no habrá ni un sólo "acción" más, porque en el fondo piensas que los héroes no pueden morir... joder... es lo que nos han enseñado desde niños...los héroes no mueren... los villanos tampoco, siempre vuelven, cuando menos lo esperas, aparecen en alguna otra parte de la saga...

Su interpretación de Drácula siempre me fascinó, aún lo hace. Fue mi primer vampiro, pues vi sus pelis mucho antes de acudir a la fuente de la que manaba, el libro de Stoker, novela que he leído ya en cinco ocasiones y que volveré a leer.

Cristopher...sólo quiero darte las gracias por tantas y tantas ocasiones en que de niño me lo hiciste pasar tan mal, para de mayor, hacer que me lo pasase tan bien. Gracias por regalarnos al mejor Drácula de la historia del cine.

Cuando escribo un post, siempre dejo el título del mismo para el final, un post como este, en el que no hablo de una película concreta, y lo elijo en función de lo que las palabras escritas me sugieran...
Mientras escribía el título de este, justo al acabar de hacerlo, un tubo de pegamento que tengo en el escritorio se ha volcado, empujado por unos DVDs que estaban al lado... como negando lo que acababa de escribir. Sé que de eso nada pero... qué diablos, en nuestra vida zombificada por las multinacionales, que nos crean necesidades donde no hay nada, yo prefiero obligarme a creer que es posible, ya que en los cuentos, la fantasía o el terror, al menos uno es más libre.

Pero cuidado... Drácula siempre, siempre vuelve de la tumba...



domingo, 7 de junio de 2015

It Follows


Director: David Robert Mitchell
Actores: Maika Monroe, Keir Glichrist, Daniel Zovatto, Jake Weary
Género: Terror

Duración: 100 min
País: EEUU
Año: 2014






ARGUMENTO

Una chica tiene un encuentro sexual con su novio en un coche. Acto seguido, su novio le cuenta que le ha pasado algo, una maldición, que la perseguirá hasta matarla si le da alcance. No se detiene ante nada, aparece en cualquier momento, no se puede matar... sólo puede traspasarla a otro, acostándose con él...

CRÏTICA

Tengo que decir que esta película me ha sorprendido más de lo que me imaginaba y no ha sido precisamente por lo qu esperaba, me explico...
Yo creía que iba a ver un slasher rodado con los medios de hoy, pero al estilo de los 80 y lo cierto es que tiene una cantidad de elementos de los ochenta, de hecho todo me recordaba a los ochenta, pero sin el gore de aquellas películas y lo curioso es... que me ha gustado.

Una regla imprescindible que se cumplía a rajatabla en un slasher  ochentero era que la "final girl" era pura y casta aunque deseara a lo largo de todo el metraje no serlo.
Otra regla que entronca diréctamente con la primera era que todo el que practicaba el sexo fuera del matrimonio, era liquidado por el psicópata  de turno.

Aquí, de entrada, la final girl se tira a un tío nada más empezar y el sexo se convierte justamente en la salvación, contraviniendo aquellas normas universales dentro de estos films.
Tras ver esto, ya nos percatamos de que no es un slasher al uso y a medida que la película avanza, descubrimos que el asesino en este caso es un fantasma, no un ser, que aunque no muriese de dicisiete mil tiros, al final lo podías destruír.

A mí se me ha antojado un continuo homenaje a las películas de aquellos años, un regalo sencillo pero eficaz a todos los que crecimos viendo a Jason, Michael, Freddy o Leather Face persiguiendo adolescentes subidos de hormonas.
Tas es el nivel de detalle de contínuo homenaje al slasher que hubo un momento que tuve la sensación de estar viendo una primera parte de Halloween.

Para empezar, la época del año...otoño, pues las hojas secas, el ambiente mortecino de esas tardes en que la luz del Sol cada vez desaparce antes, dejando paso a las tinieblas y a nuestros antíguos psicópatas, acartonados ya por el paso del tiempo. Realmente te recuerda a Carpenter y su Halloween.
Las casitas idílicas americanas, una al lado de otra, donde todos se conocen y el medio es seguro. 
Ausencia total de los progenitores que no asoman la gaita ni un solo instante y los jóvenes se encuentran solos frente a sus miedos, sus terrores, sus errores...

Todo gira en torno a algo que los persigue, no se sabe qué es, nadie sabe qué busca, ni su origen, simplemente existe y hace lo que siempre ha hecho el boogeyman: llevarse a los "niños malos"... se acerca...cuando menos lo esperas...lentamente...sin detenerse... muy lentamente...como los zombies de Romero...

El ambiente frío, de terror psicológico y claustrofóbico está muy bien logrado. It follows es puro ejercicio de estilo, con planos largos que imitan de nuevo a Carpenter.

La banda sonora merece una mención aparte porque parece sacada de una mala película de psicópatas de los ochenta, pero a poco que te fijes en ella, te das cuenta de que gran parte de la atmósfera de pesallilla recae sobre sus hombros. Sencillamente magistral.

Para mi, lo malo viene hacia el final; no me gusta cómo resuelven la situación de forma un tanto absurda, o al menos creer que así la resolverán, aunque tal vez ello forme parte también de las decisiones absurdas que los personajes realizan en un slasher, como por ejemplo, y esto lo hemos visto miles de veces, cuando la protagonista logra escapar de las garras del asesino, tiene la libertad a un paso y es segura y... se vuelve para atrás porque dejó a su amiga del alma atada a la pata de una mesa camilla en la que la madre del psicóta toma el te los domingos con sus amigas antes de ir a misa de siete y media...
Quizá dicha resolución sea otro homenaje a esas decisiones.

Como ya he dicho, a mí me ha gustado por la sencillez con la que plantea las cosas, no engaña a nadie, no hay trampa ni cartón. No es una peli en la que el susto fácil a base de ruído te levante de la butaca, no porque seas un cagueta, sino porque suben tanto el volumen que das un respingo por inercia animal, más que porque te asustes... aquí no... Esto es terror psicológico, mi preferido, y por ello me ganó.
Que nadie espere casquería, que nadie espere encontrar visiones desagradables a base de cuchilladas. Esperad la típica sensación que se tiene en una pesadilla cuando el que te persigue, a pesar de que anda despacio, te va dando alcance, aunque tú corras más que él.
Sé que algunos dirán que es un rollazo y lo respeto, por supuesto, pero, en mi humilde opinión, creo que hay que haber visto mucho slasher de los ochenta, en su época real, porque a poco que uno piense, se acordará de las claves de una peli de psicópatas y disfrutará mucho más cada detallito oculto en los fotogramas de It follows (ahí va una última ayuda...el coche en el que todo da comienzo...yo no sé cuál es, pero apostaría que es de los ochenta). Y el que no se acuerde y quiera un curso acelarado-intensivo-ultrarápido... que vea Scream...

ÚLTIMA CLAQUETA

Yo flipaba con estas pelis. Me las tragaba cada domingo en Noche de Lobos de Antena 3, junto con el inseparable comentario de Joan Lluis Goas, o en mi querido VHS, alquiladas en cualquier videoclub de aquellos maravillosos 80, con su carátula embustera, como era costumbre, pero colorida, impactante, dibujada...

Resulta curioso poder contemplar hoy en día y tras varias lecturas, ya de adulto, de algún que otro libro sobre slasher, artículos y entrevistas, yo sabía distinguir digamos que "a brocha gorda" los puntos principales de un slasher:
*No practiques sexo
*No consumas drogas
*Sé estudioso/a
*Al malo no hay quien lo mate
*La protagonista, a veces, parece idiota y vuelve a la picota tras haber escapado
*¿He dicho protagonista en el punto anterior? Olvidadlo...con las secuelas, el protagonista es el psicópata y el que de verdad quieres que salga porque sabes que es el mejor en su oficio y el resto sólo está para rellenar pantalla...qué narices...

Realmente acojonaban, aunque eran simples, aunque fuesen algunas más malas que la peste negra, pero tal vez por eso, le daban ese ambiente cutre que te ponía los pelos de punta.
Siempre recordaré la noche que vi Henrry: retrato de un asesino ( John McNaughton, 1986). Joder... que mal rollo, qué personajes, no sé si Henrry era el peor o lo era Otis, pero sí recuerdo la suciedad que destilaba las propias imágenes, los ambientes sordidos...
El género decayó, como todo en la vida, pero nos dejó títulos que son verdaderas piezas inolvidables tales como Pesadilla en Elm Street, La noche de halloween, La matanza de Texas, Las colinas tienes ojos, la citada Henrry, Maniac, Cumpleaños Sangriento, Viernes 13, El asesino de Rose Mary, Mil gritos tiene la noche...algunas desdes luego, no aptas para espectadores sensibles. Lo que es indudable es que el propio éxtito acabó con el slasher, hasta su despuntar de nuevo en Scream.
Ojalá que con esta pequeña pincelada que aporta It follows, vuelvan a hacer slasher de calidad, a fin de cuentas, los ochenta están más de moda que nuca y, al menos yo, echo de menos una buena peli de psicópatas, que no sea un remake o una precuela, una pre-precuela o una re-pre-pre-precuela...



"...está en algún lado...caminado diréctamente hacia ti...Lo único que puedes hacer es pasárselo a otra persona..."